El año nuevo en Jalisco recibirá a los ciudadanos con un incremento de un peso, equivalente a 20 por ciento más, en la tarifa del transporte público. La determinación fue tomada ayer en la Comisión de Tarifas, integrada por autoridades de la Secretaría de Vialidad, gobierno del estado, transportistas y organismos ciudadanos. En una reunión que duró poco más de una hora, y que no contó con la presencia del gobernador, Emilio González Márquez, ni de Jorge Higareda, presidente de la Alianza de Camioneros, se decidió que la tarifa en la zona metropolitana de Guadalajara quedará en seis pesos, mientras que en Puerto Vallarta será de 6.50 pesos y en el resto del estado, 5.50 pesos. Se prevé que la determinación aparezca publicada hoy en el Periódico Oficial del Estado de Jalisco y se comience a aplicar pasados quince días naturales.
Las autoridades estatales justificaron el alza argumentando que desde el año pasado había un desfase en la tarifa de por lo menos 50 centavos, razón por la cual el gobierno del estado instituyó un subsidio con duración de seis meses. A lo que habría que sumar el alza al diesel, insumos y refacciones. La petición de los transportistas era que la tarifa aumentara a siete pesos. Pero la cifra final fue la de seis. "La situación económica es difícil y duele en ese sentido. El gobierno del estado, preocupado por ello, ha buscado que se impacte lo menos posible a las familias, pero también que se continúe con la prestación del servicio", expresó Ricardo López Camarena, subsecretario de asuntos jurídicos del gobierno del estado, quien acudió a la reunión en representación del gobernador.
A cambio, los transportistas tendrán como único compromiso el de pintar sus camiones con la finalidad de cumplir con la norma técnica. Mientras que el tema de la optimización del servicio, la prevención de accidentes y la implementación del sistema de prepago han quedado apenas como un acuerdo de buena voluntad.
Aunque el representante de la Alianza de Camioneros ante la Comisión Tarifaria, Daniel Pérez Corona, afirmó que "a partir de los primeros días de enero va a haber mesas de trabajo. Vamos a iniciar el año con ese propósito, pues, de implementar eso de la tarjeta, de ver cómo podemos hacerle y todo eso. Pero vamos a tener ese propósito para el siguiente año."
Los transportistas opinan respecto a la capacitación de los operadores de las unidades, así como la prevención de accidentes, que es un tema que ya cubierto con el programa de cursos de capacitación, además de que ofrecen un 2 por ciento adicional a su sueldo a quien consigue pasar su jornada sin infracciones y accidentes.
Al ser interrogado sobre la incongruencia entre el aumento al salario mínimo de dos pesos con 58 centavos y el alza de 20 por ciento en el pasaje, el director del Centro de Investigación de la Vialidad y el Transporte, Francisco Romero Pérez, arguyó: "Nunca es más importante la utilidad. Si fuese esa la razón, hubiéramos incrementado a siete pesos sin ningún problema. Pero definitivamente sí es muy importante que los operadores del transporte público puedan subsistir, porque si no tienen ingresos, ellos se comen sus unidades y el servicio del transporte se va a la basura."
Una farsa, la negociación: FEU
Minutos antes de que concluyeran las negociaciones en la Comisión Tarifaria, el presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), César Barba Delgadillo, abandonó la sesión a manera de protesta. Aseguró que gobierno del estado llegó con un incremento previamente pactado entre las autoridades y los empresarios, en el que se les hubo de garantizar una ganancia mínima de un 15 por ciento. "Al gobierno parece no importarle que esto afectará de una manera lastimosa la economía de las familias jaliscienses. No vamos a ser parte de esta farsa. Hoy el gobernador del estado ya decidió aumentar la tarifa del transporte público. ¿Lo definió en esta mesa? No, quizá lo hizo con el señor Higareda, que es su socio."
Descartó que haya protestas masivas por parte de estudiantes, al considerar que el gobernador es insensible a este tipo de movimientos. Sin embargo, adelantó que buscará tener contacto con los alcaldes electos y los diputados locales entrantes, para concretar una propuesta distinta para incidir en el servicio desde los municipios: "El transporte público es una facultad municipal y con ellos podemos lograr un transporte verdaderamente eficiente".
"Que nos auditen para que nos crean"
Aunque no es lo que pedía, la Alianza de Camioneros estuvo conforme con el aumento de 20 por ciento a la tarifa: "Aceptamos, pese a que nosotros pedíamos una tarifa de siete pesos", comentó Alejandro Centeno, de la Alianza.
Por su parte, Daniel Pérez, representante de la Alianza de Camioneros ante la Comisión Tarifaria, dijo que "no estamos de acuerdo [con el aumento a seis pesos]. No fue lo que nosotros buscamos. Le pedimos a las autoridades que revisen sus estudios". Y es que, aseguró, "sus números no coinciden con los de nosotros". Puso como ejemplo que el gobierno del estado en sus estudios puso como estimado un promedio de 650 pasajeros por día por unidad, mientras que ellos tienen un promedio de 543 usuarios: "Que nos auditen para que nos crean".
Pérez aseguró que en el estudio de las autoridades el promedio de la tarifa quedaba entre 5.84 y 6.46 pesos por pasaje, mientras que ellos establecieron un promedio de entre 6.56 y 7.52 pesos por boleto: "No coincidimos en los números".
El representante de la Alianza aseguró que, ante el aumento de 20 por ciento, el compromiso por parte de los concesionarios del transporte público es que "todas las unidades estén pintadas de acuerdo a la norma técnica", y que esto tendrá que cumplirse en el primer trimestre, aunque aceptó que la gran mayoría ya está pintada de esta manera, por lo que se desprende que el aumento a la tarifa llegó sin un compromiso de mejora por parte de los transportistas. Además, dijo que para finales de año se establecerá el sistema de prepago mediante tarjetas electrónicas, aunque, de acuerdo con otras fuentes, esto no se firmó.
Alza, desafortunada: Frente de Subrogatarios
El Frente Unido de Subrogatarios consideró que la petición inicial de subir a siete pesos la tarifa del transporte público es porque los concesionarios del sistema Macrobús no han tenido el negocio que esperaban: "Lo de la petición de tarifa a siete pesos fue un teatro para que quedara en 6.50 o seis pesos, y esta petición es una postura desesperada de los dueños del Macrobús y la Alianza de Camioneros porque no fue el negocio que esperaban. No creemos en ese juego perverso de pedir siete u ocho pesos para quedar en seis", comentó Juan Carlos Villareal, de la organización antes mencionada.
"Desde el principio, no es una petición que nosotros hubiéramos hecho", dijo Villareal, quien aseguró que dentro de su organización los estudios que han realizado indicaron que el aumento a la tarifa debería ser de entre 80 centavos, y "máximo un peso".
Según Villareal, la petición de aumento a la tarifa tuvo que haberse realizado mediante un consenso que incluyera al gobierno, los transportistas y los usuarios, y en el que se contemplaran cuestiones como "la capacidad que tenga el usuario de pago y el mejoramiento del servicio por parte de los concesionarios".
"Son desafortunadas las peticiones y declaraciones de Jorge Higareda y Fernando Soto [de la Alianza de Camioneros], quienes, afortunadamente, no representan a la mayoría de los transportistas", indicó.